Como regla general se calculan 100 frigorías por metro cuadrado: multiplica los metros cuadrados de la estancia por 100 y tienes las frigorías que necesita el equipo. Una habitación de 20 m² pide unas 2.000 frigorías, y una de 40 m², unas 4.000. Es un cálculo orientativo que da buenos resultados en viviendas con techos de 2,5 metros, pero cambia bastante cuando el espacio es más alto o hay fuentes de calor.
En esta guía verás la tabla de frigorías por metros cuadrados lista para consultar, los factores que hacen subir o bajar esa cifra, cuándo conviene calcular por metros cúbicos y cómo pasar de frigorías a vatios y BTU. También encontrarás qué cambia cuando en lugar de una habitación hablas de un taller o una nave, un caso donde la regla de las 100 frigorías se queda corta y conviene mirar el cálculo de frigorías para una nave industrial con otros coeficientes.
La regla de las 100 frigorías por metro cuadrado
La frigoría es la unidad que mide la capacidad de enfriamiento de un equipo de climatización. Una frigoría equivale aproximadamente a una kilocaloría negativa, es decir, la energía necesaria para bajar un grado la temperatura de un kilogramo de agua. Cuanto mayor sea el número de frigorías de un aire acondicionado, más superficie es capaz de enfriar.
El punto de partida del cálculo son 100 frigorías por cada metro cuadrado de superficie. La fórmula es directa:
Frigorías = metros cuadrados × 100
Esta referencia funciona para una vivienda bien aislada, con techo estándar de 2,5 metros y una ocupación normal. Fabricantes como Daikin o Hitachi manejan un rango algo más amplio, de 100 a 150 frigorías por metro cuadrado, subiendo hacia el extremo alto en climas cálidos o estancias orientadas al sur. En un clima frío o una habitación bien protegida del sol, la cifra puede bajar incluso a 80 frigorías por metro cuadrado.

Tabla de frigorías según los metros cuadrados
Esta es la referencia rápida aplicando la regla estándar de 100 fg/m² en condiciones normales. La columna de potencia en kilovatios ayuda a comparar equipos que expresan su capacidad en kW en lugar de en frigorías.
| Superficie | Frigorías estimadas | Potencia aprox. (kW) |
|---|---|---|
| 15 m² | 1.500 fg (el mínimo real del mercado suele ser 2.000) | 1,7 kW |
| 20 m² | 2.000 fg | 2,3 kW |
| 25 m² | 2.500 fg | 2,9 kW |
| 30 m² | 3.000 fg | 3,5 kW |
| 40 m² | 4.000 fg | 4,6 kW |
| 50 m² | 5.000 fg | 5,8 kW |
| 70 m² | 7.000 fg | 8,1 kW |
| 90 m² | 9.000 fg | 10,5 kW |
| 100 m² | 10.000 fg | 11,6 kW |
Un detalle práctico: aunque el cálculo dé 1.500 frigorías para 15 m², la mayoría de fabricantes tienen su modelo más pequeño en 2.000 frigorías (el conocido «split de 2.000»), que cubre bien hasta unos 20 m². Por debajo de esa cifra rara vez encontrarás equipos.
Los factores que cambian el cálculo por metro cuadrado
La regla de las 100 frigorías es un punto de partida, no una cifra final. Dos habitaciones del mismo tamaño pueden necesitar potencias muy distintas según cinco factores que conviene sumar al cálculo base.
Orientación y horas de sol. Una estancia orientada al sur o al oeste recibe sol directo en las horas de más calor. Eso supone entre un 10 % y un 20 % más de carga térmica frente a una orientada al norte. Si el salón se convierte en un horno por las tardes, aplica el extremo alto del rango.
Ventanas y superficie acristalada. Las ventanas son el punto más débil de cualquier habitación. Como referencia, suma entre 200 y 300 frigorías extra por cada metro cuadrado de ventana sin protección solar. Un ventanal sin persiana ni doble acristalamiento puede aportar tanto calor como varios metros de pared.
Aislamiento. Una vivienda con buen aislamiento y doble acristalamiento necesita menos frigorías que una con cerramientos deficientes. Es el factor que más puede reducir la cifra final si la construcción es reciente y está bien ejecutada.
Ocupación. Cada persona en reposo genera alrededor de 100 frigorías por hora de calor corporal. En un salón donde se reúne habitualmente la familia o en una sala de reuniones, ese calor se acumula y hay que compensarlo con más potencia.
Equipos y electrodomésticos. Televisores, ordenadores, hornos o cualquier aparato electrónico disipa calor. Un ordenador de sobremesa con pantalla puede aportar entre 100 y 150 frigorías por hora, y una cocina en marcha, bastante más. En espacios con mucha electrónica, el cálculo básico se queda corto.
Cuándo calcular por metros cúbicos y no por metros cuadrados
Cuando el techo supera los 2,7 metros, el cálculo por superficie deja de ser fiable y hay que pasar al volumen. El motivo es sencillo: la regla de las 100 frigorías por metro cuadrado asume una altura estándar de 2,5 metros, y a más altura hay más aire que enfriar.
La fórmula por volumen es:
Frigorías = metros cúbicos × 50 (donde metros cúbicos = largo × ancho × alto)
Un ejemplo lo deja claro. Un salón de 30 m² con techo estándar daría 3.000 frigorías por la regla del metro cuadrado. Pero si ese mismo salón tiene 4 metros de altura, el volumen es 120 m³, y aplicando 50 frigorías por metro cúbico necesitarías unas 6.000 frigorías. El cálculo por superficie se habría quedado a la mitad.
¿Cuántas frigorías por m² en un local, taller o nave?
En espacios comerciales e industriales la referencia doméstica de 100 fg/m² casi nunca sirve. Un local con techos altos, escaparate acristalado, mucha ocupación o maquinaria en marcha acumula una carga térmica que multiplica la demanda. En una nave industrial, con techos de 5 a 12 metros, cubierta metálica y equipos generando calor, el cálculo correcto pasa por metros cúbicos y por coeficientes de carga muy superiores. En esos casos muchas veces la solución no es climatizar todo el volumen, sino enfriar el puesto de trabajo concreto con un equipo de aire acondicionado industrial portátil, que concentra el frío donde está el operario sin tener que dimensionar toda la instalación.

Frigorías, vatios y BTU: cómo convertir las unidades
Al comparar equipos te encontrarás la potencia expresada en frigorías, en kilovatios o en BTU según el fabricante. En España y Europa se usan frigorías, mientras que los fabricantes anglosajones y asiáticos marcan sus equipos en BTU. Estas son las equivalencias que necesitas:
| Conversión | Factor | Ejemplo |
|---|---|---|
| Vatios a frigorías | × 0,86 | 1.000 W = 860 fg/h |
| Frigorías a vatios | × 1,163 | 2.000 fg = 2.326 W (2,3 kW) |
| Frigorías a BTU | × 3,97 | 2.000 fg ≈ 7.940 BTU/h |
| BTU a frigorías | ÷ 3,97 | 12.000 BTU ≈ 3.000 fg |
Conviene no confundir dos conceptos que suenan parecido. La potencia térmica (frigorías o vatios térmicos) es la capacidad de enfriar del equipo. La potencia eléctrica es lo que consume de la red. No son lo mismo: un equipo de 2.000 frigorías tiene una potencia térmica de unos 2,3 kW, pero su consumo eléctrico real depende de la eficiencia y suele ser bastante menor.
Errores habituales al calcular las frigorías
Quedarse corto de potencia es el fallo más frecuente. Un equipo con menos frigorías de las necesarias trabaja al máximo de forma continua, gasta más electricidad, hace más ruido y aun así no consigue enfriar. Pasarse tampoco es gratis: un equipo sobredimensionado enfría demasiado rápido, se apaga y enciende constantemente, deshumidifica mal y desgasta antes el compresor.
El segundo error clásico es aplicar la regla del metro cuadrado sin ajustar por altura. En techos altos hay que ir al cálculo por volumen, o el equipo se quedará corto por mucho que la superficie parezca pequeña. Y el tercero, ignorar la orientación: un salón al sur puede pedir hasta un 20 % más de frigorías que uno al norte del mismo tamaño.
Estas fórmulas son siempre orientativas. Para un dimensionamiento exacto, sobre todo en locales, oficinas o instalaciones por conductos, lo más fiable es que un técnico calcule sobre el espacio real teniendo en cuenta la envolvente, los puentes térmicos y las cargas internas.
Del cálculo al equipo: cómo acertar con Blizzcool
Una vez tienes las frigorías que necesita tu espacio, el siguiente paso es elegir un equipo que las entregue de verdad en tus condiciones. Aquí es donde el consejo genérico se queda corto, porque no es lo mismo climatizar un dormitorio bien aislado que un taller con puertas abiertas o una sala de servidores con electrónica sensible.
Blizzcool es la marca de climatización industrial de INTEC Suministros Industriales, especializada en asesorar sobre la cobertura real de cada equipo antes de la compra en lugar de vender el modelo más caro. Para espacios de trabajo, su gama de aire acondicionado industrial portátil va desde las 2.000 frigorías del AC-1900/1, ideal para un puesto o una sala pequeña, hasta las 5.300 frigorías del AC-5300/3, capaz de atender hasta tres puntos de trabajo a la vez. Todos funcionan enchufados a una toma estándar, sin obra ni instalación. Si dudas entre modelos, el equipo técnico calcula qué potencia cubre realmente tu espacio a partir de los metros, la actividad y la temperatura que sufres, y el Plan Renove permite sustituir equipos viejos con descuento.